domingo, 7 de septiembre de 2014

¿Cómo podemos cambiar nuestros hábitos?
Los métodos más comunes que actualmente se enseñan y predican para cambiar los hábitos, ya sean dietas, talleres o programas de estudio, basan la mejora de los hábitos en la motivación y el deseo de alcanzar los objetivos,
 ¿Son realmente efectivos?
En los E.E.U.U. después de una campaña para concienciar a la gente para que tomase 5 piezas de frutas o verduras al día. Al comprobar los resultados se constató que el 35% de las personas pensaban que debían tomar las 5 piezas al día. Pero solo un 11% lo hacía realmente, casi los mismos que ya lo hacían antes de la campaña. La campaña cambió la intención de las personas, pero no pudo cambiar su conducta habitual.
 Según Wood, (en el estudio reseñado en la última entrega y con el que seguimos en la actual)“Hay que contemplar tres grandes principios para alterar la conducta habitual. Primero hay que descarrilar los antiguos hábitos y abrir una ventana a nuevos propósitos.” Si no se pueden hacer cambios radicales de escenario como cambiar de ciudad, se pueden hacer algunos parciales, como poner en los sitios más difíciles de alcanzar, los alimentos menos adecuados para una dieta de adelgazamiento.
 “El segundo principio es recordar que la llave es la repetición.” Y aquí no hay reglas fijas, se puede tardar de 15 a 254 días en crear un nuevo hábito.
 “Finalmente: Tiene que haber un contexto estable  para establecer un nuevo patrón”. Wood recalca: “Enjuagarse después de cepillarse los dientes hace que el cepillarse sea la señal para recordar el enjuagarse.”

Resumiendo: Los hábitos que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida, hacen que funcionemos con el piloto automático, para poder descargar  de actividad a nuestro cerebro. Si queremos cambiar nuestros hábitos tenemos que contemplar tres principios: Hay que hacer descarrilar el antiguo hábito. La única forma de adquirir un hábito nuevo es por repetición. El nuevo hábito solo podrá consolidarse en un marco estable.

sábado, 23 de agosto de 2014

Como configuramos  los hábitos, como cambiamos los existentes.

Gran parte de nuestro quehacer  diario, está regido por hábitos que hemos ido formando a lo largo de la vida. Una característica fundamental de un hábito es que es automático.-No siempre identificamos los hábitos en nuestra conducta.
 Los estudios  apuntan que el 40% de las actividades diarias de las personas se realizan en casi las mismas situaciones.
 Los hábitos emergen por aprendizaje asociativo (Aprender asociandtalo ideas y acciones). Hallamos patrones de conducta que nos permiten alcanzar metas. Repetimos lo que funciona y cuando las acciones se repiten en un contexto estable, formamos asociaciones entre señales y respuestas.Explica  Wendy Wood  durante su ponencia en la 122º convención Anual de la American Psychological Association's
¿Qué son los hábitos? Wood llama la atención sobre la neurología de los hábitos y cómo tienen una firma neuronal reconocible. A medida que se repite una conducta en el mismo contexto, la información se reorganiza en el cerebro, se traslada al lazo sensitivo motor que almacena representaciones de respuestas a señales dadas. El cambio de un contexto dirigido a los objetivos a otro de señal-respuesta explica que los hábitos sean conductas muy rígidas.
Wood explica que es una mente dual, la que actúa. Cuando nuestra mente intencional actúa, seguimos los pasos necesarios para conseguir el resultado deseado y somos conscientes de nuestras intenciones. Las intenciones pueden cambiar rápidamente porque podemos tomar decisiones conscientes sobre lo que queremos hacer en el futuro que pueden ser diferentes a las del pasado. Sin embargo cuando la mente de los hábitos es la que está operando, nuestros hábitos actúan fuera del dominio de la consciencia. . “Nuestras mentes, no siempre recorren el mejor camino posible. Incluso conociendo la respuesta correcta, no somos capaces de cambiar la conducta habitual.
A los participantes en un estudio, se les pidió que probasen unas palomitas y como era de esperar, prefirieron las recientes a las rancias. Pero cuando se les daba las palomitas a los participantes en una sala de cine, las personas que tenían el hábito de comer palomitas en el cine, tomaban tantas palomitas rancias como los del grupo de palomitas recientes. “La mente contempladora de las intenciones puede descarrilar fácilmente y las personas tienden a recaer en sus conductas habituales. Durante el cuarenta por ciento de nuestro tiempo, no pensamos en lo que hacemos” Explica Woods. “Los hábitos nos permiten enfocarnos en otras cosas… La fuerza de voluntad es un recurso limitado y cuando se agota, se vuelve a caer en los hábitos.

domingo, 3 de agosto de 2014

Bueno para unos, malo para otros
El stress que el cerebro produce para nuestra defensa y la mejor reacción ante situaciones anómalas, puede producir daños en aquellos organismos que no estén en buenas condiciones físicas.

Investigadores dela Boston University School of Medicine (BUSM), utilizando modelos experimentales, han demostrado que la adenosina (Un metabolito que se descarga en el torrente sanguíneo como respuesta a una agresión inflamatoria o al stress), interrumpe el proceso de adipogénesis, cuando las células grasas (adipocitos) jóvenes se transforman en adultas.
Por estudios previos, se sabe que la “adipogénesis” desempeña un papel clave manteniendo una homeostasis saludable de las grasas, manteniendo los adecuados depósitos grasos en las células, de forma que estas no presenten altos niveles en sangre. El estudio actual indica que la respuesta del cuerpo al stress, estancando el desarrollo de adipocitos, podría hacer más daño que provecho en condiciones de obesidad o de altos niveles de grasa en sangre.
El proceso se interrumpe por un (recientemente hallado) identificador de los receptores de adenosina, el: A2b adenosine receptor (A2bAR) que actúa sobre un factor de las "células madres" llamado KLF4, que regula el sostenimiento de las "células madre".  

“Puede parecer ilógico, pero nuestro cuerpo necesita de los tejidos grasos para su buen funcionamiento  y determinados procesos bioquímicos son necesarios para que esto se realice.” Dice Katya Ravid, DSc/PhD, professor de medicina  y bioquímica en BUSM y  director of the Evans Center for Interdisciplinary Biomedical Research que dirigió el estudio. “ Nuestro estudio sugiere que un mal funcionamiento por causa del stress y puede interrumpir el proceso de desarrollo de los tejidos grasos lo que puede tener un impacto negativo en los procesos dependientes que regulan la buena homeostasis de las grasas. 

domingo, 27 de julio de 2014




Los aceites de pescado,
reducen el declive cognitivo y mejoran la memoria.
Síntesis:
Investigadores del "Rhode Island Hospital"  revelan en un estudio  que el consumo  habitual de suplementos de aceites de pescado, está asociada  con una reducción significativa del declive cognitivo y la atrofia cerebral de adultos mayores. El estudio examina la relación entre los suplementos de aceite de pescado, el "seguimiento por neuroimagen de la enfermedad de Alzheimer" e indicadores del declive cognitivo. El Journal “Alzheimer's & Dementia”  ha publicado on-line un adelanto de los hallazgos obtenidos.
“Al menos a una persona sobre diez, se le diagnostica la enfermedad de Alzheimer y a pesar de los esfuerzos, todavía no hemos hallado cura para esta tan difundida y debilitadora enfermedad.” Afirma el investigador principal Lori Daiello, (PharmD), Del “Alzheimer's Disease and Memory Disorders Center” en el “Rhode Island Hospital”.
“El sector, cuenta con numerosos estudios que buscan un mejor tratamiento para las personas que sufren la enfermedad de Alzheimer. Investigar formas para prevenir la enfermedad y retardar el declive cognitivo es por tanto, de suma importancia”.
En este estudio retrospectivo, unos adultos mayores, incluidos en el seguimiento por neuroimagen de la enfermedad de Alzheimer, fueron calificados con test neuropsicológicos y MRI (Imagen cerebral por resonancia magnética) cada seis meses. El grupo se componía de 229 adultos mayores cognitivamente normales, 397 que estaban diagnosticados con disfunción cognitiva leve y 193 con enfermedad de Alzheimer.
Se  encontró que el uso de suplementos de aceites de pescado  durante el estudio, se podía asociar con apreciablemente menores tasas de  declive cognitivo medido por la escalaAlzheimer's Disease Assessment  (ADAS-cog)”, Pero estas mejoras sólo se observaron  en el grupo de participantes que no tenían demencia senil en el momento de empezar el estudio.

Así mismo la serie de imagines tomadas durante este estudio, mostraron que los participantes con cognición normal y que hacían un mayor uso de los suplementos de aceites de pescado, sufrían menor encogimiento del cerebro en áreas neurológicas clave, comparándolo con aquellos que no tomaban los suplementos.

Esta noticia es una más de las que ayudan a paliar los efectos de la enfermedad de Alzheimer. Pero no nos creamos que por tomar aceites de pescado, todo se va a arreglar. Nuestro cerebro lo que necesita es una dieta equilibrada y sin tóxicos. Aunque algunas alimentos contribuyen al equilibrio más que otros, si tomásemos demasiadas cantidades de ellos, romperíamos el equilibrio el cerebro se resentiría por la falta de otros elementos.  

domingo, 20 de julio de 2014

PERSEGUIR OBJETIVOS

Sumario:
Cuando las personas renuncian a  bienestar o placeres actuales  para obtener una recompensa a largo plazo, como estudiar en cursos nocturnos renunciando a pasar tiempo con la familia o amigos, tendrán más éxito al alcanzar sus metas y renunciar a las tentaciones; si en vez de pensar en el panorama general de porqué hacen las cosas, se centran en el aquí y ahora,

Según los autores  Ravi Mehta (University of Illinois at Urbana- Champaign), Rui (Juliet) Zhu (Cheung Kong Graduate School of Business), and Joan Meyers-Levy (University of Minnesota):”Hasta ahora las investigaciones sobre los logros personales se habían centrado en como cada uno ajusta sus objetivos a corto o a largo plazo. Nosotros estábamos interesados en ver cómo (estando centrados en uno mismo), puede ayudar o dificultar la habilidad para vencer tentaciones y distracciones el estar inmerso en “el panorama general” o en el “Aquí y ahora”.
En el estudio se ofreció golosinas (M&M) a dos grupos de participantes unos mirándose a sí mismos en un espejo y otros no. Se les hicieron preguntas sobre sus familias y amigos y en cómo mejorar la salud. Los participantes centrados en sí mismos viéndose en un espejo, comieron más golosinas cuando las preguntas eran sobre temas más generales (cuidado de la salud). Por el contrario los sujetos que no estaban centrados en sí mismos, tomaban más golosinas al preguntárseles por la familia y los amigos.

“Si una persona, no se centra en uno mismo o no piensa en sus comportamientos típicos, pueden pensar en el panorama general que evoca ideas universales que la sociedad nos enseña sobre la importancia de comportarse sabiamente y actuar responsablemente”. Concluyen los autores.

viernes, 14 de octubre de 2011

control de neuronas individuales


13/X/2011 
Leído enhttp://ecodiario.eleconomista.es/
“La revista Journal of Neuroscience ha desvelado los resultados de un curioso estudio en el que se confirma que las personas más distraídas tiene habitualmente una mayor cantidad de materia gris en el lóbulo parietal”.
Los lóbulos parietales realizan una importante labor de integración de los estímulos de información de los sentidos de distintas partes del cuerpo, proporcionándonos la orientación espacial, el reconocimiento de los números y sus relaciones y la información precisa para manipular objetos. Esto quiere decir que esta zona cerebral encamina la información y su relevancia hacia los núcleos de los lóbulos frontales responsables de la consciencia (atención a lo que hacemos, decimos, etc.) y si las neuronas de un individuo en este lóbulo son mayores y con más conexiones que la mayoría, los nódulos de la consciencia recibirán más información y de distintos sitios, lo que dificulta la concentración.

lunes, 13 de junio de 2011

Música y Neuroplasticidad

Calambres cognitivos.
Los estudios realizados por investigadores de la Northwestern University y que serán publicados en el número del 20 de Julio de la revista Nature Reviews Neuroscience demuestran que el aprendizaje musical o simplemente el disfrute frecuente y/o continuado de la música potencian la capacidad de las personas de distinguir la información sensorial relevante y abstraerse de los demás estímulos ambientales (Leer un libro en un ambiente concurrido), también demuestran un aumento de otras funciones cognitivas como aprendizaje, memoria o mayor plasticidad en ciertas áreas de la corteza pre-frontal.

Según el investigador Jacob Jolij Meurs Maaike, del Departamento de Psicología de la Universidad de Groningen. la música afecta a los estados de ánimo sino tambien al mejor funcionamiento de la mente, como demuestran sus estudios en que sometiendo a diversas pruebas a dos grupos de estudiantes, los resultados medios eran sensiblemente superiores en aquellos que habían realizado las pruebas mientras oían música (En especial de autores clásicos y como pieza estrella el Canon de Pachebel) que haquellos que realizaron sus ejercicios en silencio.


Desde hace años se comenta y discute el llamado "Efecto Mozart" según el cual aumentaría la memoria y otras capacidades cognitivas de los niños al oir música de este autor. Estudios más completos demuestran que el efecto Mozart desaparece en su mayor parte (entre75 y90%) incluso en un plazo tan corto como veinte minutos.


De estos experimentos, otros menores y los conocimientos que tenemos sobre el funcionamiento del cerebro podemos deducir: 
         La música acompasada, desde los ritmos más primitivos a las más sofisticadas fugas, actúa sobre el sistema límbico que es la estructura fundamental que nos permite relacionarnos con el mundo exterior, memorizar, concebir nuestras emociones y es el núcleo central del llamado sistema endógeno de recompensa (endogenous reward system).
         El sistema endógeno de recompensa aunque basado en el sistema límbico posee unas conexiones bioquímicas por neurotransmisores, fundamentalmente las mono-aminas (Dopamina)  que parten del Área tegmental ventral (VTA) pasando por el Núcleus acumbens van hasta diversas áreas del lóbulo Pre-frontal que es donde se encuentran la mayor parte de las funciones cerebrales más desarrolladas.


 A partir de estos datos colegimos que la música aumenta la recompensa (Placer) endógena que se obtiene al utilizar ciertos circuitos de la corteza pre-frontal y debido a la mayor recompensa las funciones de esos circuitos se desarrollan más eficazmente (El contento que se produce al exponer un tema que conocemos perfectamente, al resolver un problema matemático, etc.). Pero esa recompensa no se mantiene en el tiempo por lo que el efecto Mozart se acaba. Pero si la música frecuentemente ha estado proporcionándonos placer se habrá reforzado el sistema endógeno de recompensa para acometer las funciones cognitivas superiores y además los circuitos neuronales que las sustentan, se habrán "afinado" y será mayor la eficacia de estos y mejores los resultados en nuestra mente.



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